Solo hay una manera de conseguir que los paquetes lleguen a su destino en perfectas condiciones y en el plazo estipulado. Y es con un adecuado embalaje. Con más motivo esta condición adquiere una mayor relevancia en los envíos internacionales, en donde la mercancía recorre miles de kilómetros y pasa por las manos de varios transportistas.

Aunque no sea obligatorio, sí que sería conveniente contratar la cobertura ante daños o pérdidas para conseguir así unos envíos al extranjero más seguros. El cliente elige la cantidad en función del valor de la mercancía.

Durante el traslado viajará con otros paquetes y aunque el mensajero sea cuidadoso con ellos, siempre estará expuesto a golpes o caídas. Para minimizar el riesgo de rotura o de daño siempre hay que ponerle una especial atención al embalaje. Desde Genei te damos unos cuantos consejos de embalaje.

Consejos para embalar paquetes al extranjero

  • Utiliza una caja que esté en perfecto estado y que tenga un tamaño acorde al contenido. La protección se irá perdiendo con el número de usos.
  • Emplea plástico de burbuja para envolver los artículos más delicados de manera independiente. También puedes proteger cualquier cosa que se te ocurra al margen del tamaño o forma que tenga.
  • Si el paquete cuenta con varios productos, procura que estos vayan separados entre sí, ya sea con bolitas de corcho o separadores de cartón como ocurre con las botellas de cristal. De esta manera, ante cualquier vibración o golpe externo no chocarán entre ellos. También en la parte superior e inferior debe haber el suficiente material de protección para que el contenido no se mueva en el interior.
  • Una vez que comprobemos que nada se mueve en la caja será el momento de sellarla con cinta adhesiva. Está totalmente prohibido el uso de cadenas o cuerdas.
  • En una parte visible de la caja debe ir fijada la etiqueta con los datos del remitente y destinatario. Cuando reutilices una caja procura retirar las etiquetas o marcas antiguas para evitarle confusiones al transportista.