Hartos de que sus bicicletas llegasen a destino en mal estado, y de sufragar los continuos gastos de reemplazos y devoluciones, la compañía holandesa de fabricación de bicicletas VanMoof se vio obligada a recurrir al ingenio para transportar sus bicis.

Sus responsables comprobaron como sus pedidos se entregan con cuantiosos daños (y eso cuando llegaban y no se perdían por el camino), sobre todo en el mercado estadounidense, así que se pusieron manos a la obra en la búsqueda de una solución. Probaron en primer lugar a cambiar la agencia de reparto, pero el problema persistía. También tenían sobre la mesa la opción de trabajar con unas cajas con un aislamiento más fuerte y resistentes, pero no hizo falta. Bastó con realizar una modificación en el diseño estético de la caja.

La situación se había hecho insostenible, sobre todo teniendo en consideración que se trataban de bicicletas exclusivas que alcanzaban los 3.000 euros.

Para que los mensajeros actuasen con más delicadeza en su transporte pensaron en un elemento frágil en el que tuviesen especial adoración los norteamericanos. Y dieron en el clavo con las televisiones de pantalla plana.

Embalaje bicicletas para envíos

Envían las bicicletas más seguras con cajas de televisión

En vista de que el tamaño de las cajas resultaba prácticamente idéntico y que presentaba la forma de una televisión de grandes dimensiones, desde la compañía de bicicletas optaron por incluir la silueta de una pantalla de televisión en la parte frontal de sus cajas. El resultado fue una disminución del 80% en las pérdidas por daños desde que comenzaron con esta práctica en 2016. Independientemente de la agencia de reparto, “muchas de nuestras bicicletas llegaban a su destino como si hubiera pasado por una cosechadora de metales”, con todo el gasto que esto implicaba para la compañía fabricante, así como la decepción de los clientes, señala el director creativo, Bex Rad.

En cada caja de los pedidos de VanMoof se advierte del contenido real del pedido. Este nuevo empaquetado ha contado con el visto bueno tanto de los mensajeros como de los compradores y de hecho esta medida ya ha sido replicada por otras compañías del sector. Al parecer las televisiones reciben un tratamiento más cuidadoso por parte de los transportistas.

Todos los que alguna vez han comprado por Internet una bicicleta han experimentado la misma sensación. ¿Llegará en buen estado el cuadro o presentará algún golpe a causa del poco cuidado del repartidor? Sin lugar a dudas, el envío de bicicletas se convierte en una actividad muy común por parte de las marcas, que centran sus esfuerzos en un correcto embalaje para garantizar la adecuada entrega en destino.